Hablando de la semana de la impunidad, donde el 27 de junio se cumplen 37 años del golpe de estado, es que quise hacer referencia a una palabra tan en boga, “IMPUNIDAD”.
Creo que debemos tener cuidado cuando de ella hablamos, porque no solo refleja un acto sino un sentir en nuestra sociedad.
Hoy pisando la mitad del año 2010 podemos asegurar que cientos (para no exagerar) de casos aún están impunes. Y muchas veces me pregunto que tanto vale la memoria mas que la realidad actual?.
Creo que a ésta altura hay mas muertos por la impunidad de nuestra justicia, donde los asesinos entran por una puerta y salen por la otra, que por la propia dictadura militar de nuestro país. Entiendo y respeto muchísimo los Derechos Humanos de aquellos que quieren que los asesinos (militares) de sus familiares paguen una condena merecida, no lo dudo. Pero yo me pregunto: ¿Es más importante una muerte que otra? ¿Vale más la vida de una persona que vivió en los `60, `70, `80, que la que vivió desde 2005 al hoy? ¿Pesa más la muerte en nuestra memoria que en nuestra vida misma?
Creo que la vida y la muerte VALE lo mismo en éste juego.
Hacemos manifestaciones y llevamos a votación lo que en aquellos tiempos se decidió con gente de aquellos tiempos, donde su realidad era muy diferente a la nuestra hoy. Hacemos poco menos que una revolución proclamando los derechos de nuestros muertos de un pasado quizás no tan lejano, pero que muchos de nosotros NO VIVIMOS. Claro está, que no quiero desmerecer el peso de ese dolor, ni poner en tela de juicio la importancia. Pero dejamos de lado el presente y el pasado mas reciente, donde cada ciudadano uruguayo tiene un muerto por la maldita IMPUNIDAD de los delincuentes que vagan libres por nuestras calles. ¿Que tan diferentes son a los asesinos del pasado?
Cada uno de nosotros tenemos un vecino, un amigo, un hermano, un padre, una madre, un hijo, muerto por esos que tienen hoy la justicia en sus manos. Son los mismos que atacan a quien trabaja para vivir, a quien va a estudiar para ser mejor, a quien va a divertirse en un espectáculo público. ¿Y de eso quién hace una manifestación?, ¿quién hace de éstos hechos un problema? ¿Tendremos que esperar 15 o 20 años para reclamar por nuestros muertos? ¿A quién le interesa acompañar a los dolientes?, ¿a quién le importa como peden seguir viviendo después de la pérdida?
Pongamos un poquito de corazón en las cosas que decimos, y pongamos mas que nada respeto por aquellos que hoy lloramos la muerte de seres queridos por culpa de esos que no respetan nuestros DERECHOS HUMANOS. No confundamos libertad con libertinaje. No confundamos impunidad con represión. Pongamos los puntos encima de cada i.
Si queremos avanzar por esos chiquitos que están, y por esos que vendrán, no podemos seguir con odios y resentimiento, alimentando un pasado que no conocemos muchos de nuestra edad, que lo único que hace es darle protagonismo a esos que siguen lucrando con el acto de la dictadura. Abramos los ojos y démonos cuenta que la dictadura esta en nuestras calles hoy. Impuesta por un montón de IMPUNES, que aumentan día a día, por culpa de nuestro silencio al hoy y nuestra rebeldía infundada de aferrarse a un pasado, que pareciera no ha dejado ninguna enseñanza.
Miremos para un costado y dejemos de ser los macacos de un titiritero que lo único que busca es la desunión de nuestro pueblo. Miremos nuestro alrededor, solo así podremos mirar al futuro, solo así podremos levantar nuestra bandera, porque sólo así seremos libres e impunes a cualquier castigo… por lo pronto somos todos asesinos de ése, de aquel y de aquel otro.
Ahora los impunes somos nosotros mismos.
Cambiemos esta realidad, cambiemos la cabeza… pongamos conciencia!!!

